Páginas vistas en total

sábado, 16 de abril de 2011

EL ULTIMO TREN

Nuevas imágenes para el álbum Ferroviario, ocasión que aprovecho para referirme nuevamente a la realidad ferroviaria en Chile.

Es sabido que las consecuencias del desastre del 27F afectaron sin distinción la conectividad aérea y terrestre, en el primer caso fue restablecida con bastante rapidez al igual que la conectividad en las redes viales como autopistas y caminos. La red ferroviaria tan sólo hace un par de semana comienza a reponerse en plenitud con servicios de pasajeros hasta Chillán, mientras que el histórico ramal Talca-Constitución pese a los cuantiosos daños que hacían pensar incluso en su desaparición logró revivir gracias a una fuerte inyección de recursos.


Las tasas de accidentes en carreteras, junto con las alzas en combustibles y pasajes, ponen nuevamente al tren como una alternativa económica y segura para viajar por Chile. Lamentablemente por razones geográficas hay zonas en que es muy difícil pensar en inversiones o concesiones a corto plazo, por ejemplo pensar en revivir la red ferroviaria norte tendría costos que no harían viable una inversión. Sin embargo, atendiendo la realidad actual, pensar en trenes de alta velocidad hacia Viña del Mar y Valparaíso, así como hacia Chillán y Concepción parecen alternativas más viables, toda vez que parece más razonable reforzar la conectividad y competencia de las compañías aéreas para cubrir tramos más lejanos como La Serena hacia el norte, y desde Concepción al sur.


La configuración geográfica de Chile permite tener un trazado ferroviario sin grandes pendientes y quebradas prácticamente entre Santiago y Puerto Montt, no obstante aquello, revivir aquella tradicional ruta requiere de una inversión cuantiosa que ningún gobierno estaría dispuesto a desembolsar. Dentro de ese mismo contexto, tema aparte la situación financiera de empresa estatal dueña y controladora de los servicios ferroviarios nacionales, una empresa literalmente quebrada que se resiste a morir con servicios que aún cumpliendo con sus itinerarios son muy susceptibles a fallas y retrasos por la vulnerabilidad de sistemas eléctricos y por la existencia de una sola vía en importantes tramos de la zona centro sur.


Además de la situación financiera, conocidos fueron los casos de corrupción en EFE en que millones de pesos desaparecieron misteriosamente de sus arcas y la justicia no encontró culpables, junto con la importación desde España de material rodante de segunda mano, que al poco tiempo de ser inaugurados por el ex presidente Ricardo Lagos en tiempos electorales por el año 2005.


Una realidad ferroviaria que nos sitúa aún en las vías del tercer mundo, muy lejos de las nuevas tecnologías orientales de alta velocidad, en que junto con una inevitable subvención del estado o una privatización de los servicios traería a nuestras tierras un transporte de calidad.